Claves para evitar caer en estafas piramidales

En los meses recientes el país, y particularmente la ciudad de Quito, ha registrado una disminución significativa de personas con empleo adecuado, lo que significa que las familias enfrentan una presión considerable para adquirir aquello que estaban acostumbradas (en las más de las veces, aquello mínimo para llevar una vida digna).

En este contexto, es inevitable que surjan, o se popularicen, esquemas de estafas piramidales, así que uno de nuestros lectores nos ha preguntado cómo distinguimos a las estafas para no caer en ellas.

Sin ser exhaustivos, podemos mencionar lo siguiente:

Primero lo primero: ¿qué es una estafa piramidal?

La definición más simple de una estafa priramidal, también llamada esquema Ponzi, es un fraude en el que los primeros inversores sólo recuperan su capital y el interés o ganancia prometida si y sólo si es que nuevos usuarios invierten. Dado que en algún momento el esquema se satura y ya no existen nuevos inversores, se vuelve insostenible y tanto el capital como el interés prometido se vuelven imposibles de pagar.

Se le relaciona con la estafa masiva llevada a cabo por Carlo Ponzi en 1920.

Señales de una potencial estafa piramidal

1. Demasiado bueno para ser cierto

La primera señal de alerta es que es inusualmente rentable. Este es, por ejemplo, el Caso Cabrera, en el que se prometían intereses de 10% mensual.

Es característico que en las estafas piramidales nunca se habla de riesgo: la ganancias altas son garantizadas. En toda inversión, sobre todo con tasas de ganancias tan altas, debe estar comprometido un riesgo, que el inversor tiene el derecho de conocer.

2. Depende más de incorporar a nuevas víctimas que de producir

La segunda señal es que el rendimiento esperado depende más de la incorporación de nuevos “inversores” o “socios” que de su trabajo.

En este momento hay que diferenciar los esquemas Ponzi de los esquemas de ventas multinivel (o network marketing). Sin profundizar (puede citarse el caso Amway), el esquema de ventas multinivel debe existir, al menos:

  • Una relación de dependencia clara, mediante contrato laboral
  • Ausencia de condiciones de compra mínima (a menos que exista un pacto de recompra)

Caso contrario, es conveniente empezar a sospechar. La primera señal de seriedad en un esquema de ventas multinivel es que se encuentra más interesado en vender su producto que en reclutar vendedores. Un artículo de Daryl Koehn profundiza más al respecto.

Pero existen casos en los que no depende para nada de su trabajo. Ejemplos claros de este tipo de fraudes son La Flor de la Abundancia o El Telar de los Sueños, que dependen exclusivamente de incorporar a nuevos miembros para recuperar el capital invertido y los intereses esperados.

3. La forma en la que se generan las ganancias es inexplicable

En el caso anterior la forma en las que se generan las ganacias era explicable, evidentemente insostenible pero explicable. En otros casos, no es así: se ofrece un trabajo inusualmente fácil con ganancias inusualmente altas, pero no se explica el procedimiento a través del cual estas ganancias se producen.

Tal fue el caso de Publi-fast entre 2013 y 2014: el trabajo podía realizarse desde casa, a través de facebook, compartiendo información con un número mínimo de contactos, pero no existió ninguna explicación acerca de cómo estos contactos permitían generar ganancias a las empresas publicitantes.

4. El dinero ganado es difícil y hasta imposible de retirar si no es bajo condiciones inusuales

Particularmente en los esquemas en los que la acumulación se puede “seguir” a través de cuentas electrónicas individuales (inclusive con sistemas de seguridad similares a los de entidades financieras regulares) o en monedas distintas a las de curso legal en el país, retirar el capital y el interés supuestamente ganado puede ser tortuoso.

Esto se hace más evidente conforme el esquema empieza a saturarse. A la pirámide le conviene que los primeros inversores puedan retirar fácilmente sus ganancias para que se conviertan en “pruebas” de que el negocio funciona, pero conforme la velocidad de crecimiento de la pirámide empieza a hacerse más lenta, el dinero empieza a escasear y las supuestas ganancias ya no existen, aunque las cuentas electrónicas individuales parezcan crecer continuamente.

Dado que son cuentas electrónicas, pueden tener un crecimiento automatizado aunque no exista ningún registro financiero que lo respalde. Un ejemplo de esta manifestación fue la estafa BitTrader, que obtuvo notoriedad a inicios de 2018.

Iza contó que para recibir las ganancias debían llevar a sus familiares, amigos y vecinos.

La entrega del dinero se hacía después de asistir a tres talleres ‘motivacionales’, donde les hacían conocer las historias de éxito y bondades de invertir en esas plataformas.

Fuente: Diario EL COMERCIO, https://www.elcomercio.com/actualidad/indigenas-denuncian-estafa-criptomonedas-bitcoin.html.

Otras malas señales

Especulación vs. producción

En general, cualquier negocio que se basa más en la especulación que en la producción es un riesgo.

Si usted no sabe en qué está invirtiendo, podría estar invirtiendo en algo que realmente no quiere (armas, narcotráfico, activos basura). Para una discusión acerca de la ética detrás de la especulación resultan interesantes las obras de Oswald von Nell-Breuning.

Criptomonedas

Es indispensable recordar que las criptomonedas, en general, no cuentan con respaldo de ninguna entidad financiera de control en el mundo (excepto por el Petro en Venezuela). Esto significa que, en caso de fraude, no se contará con ninguna institución que se haga responsable, lo que las hace particularmente propensas a ser herramientas de fraude. Tanto así que David Gerard le dedicó un capítulo entero de un libro a las estafas basadas en criptomonedas.  Bartoletti et al identificaron un número relativamente grande de estafas Ponzi que utilizaban Ethereum.

Pagar para trabajar

Este puede ser uno de los principales enganches en un entorno en el que empleo adecuado se encuentra decreciendo. La BBC advierte “De entrada, hay que tener una cosa clara: uno no debe pagar por trabajar“.

Lastimosamente, cada vez son más frecuentes empleos en los que se requiere capacitación específica que “sólo puede brindar la empresa” o servicios de suscripción.

Comportamientos sectarios

Normalmente relacionado con el secretismo acerca de la forma en la que se genera la ganancia. El problema es que mientras se gane, las advertencias por parte de familiares y amigos se interpretan como ataques de envidia, esto lleva al aislamiento por la excesiva confianza en un mensaje dogmático y en personalidades como la de Carlo Ponzi.

Falta del papeleo formal (facturas, representación legal en el país)

Definitivamente lo menos recomendable es realizar negocios con empresas o instituciones que no rindan cuentas a los organismos de control competentes. Si hay una característica común entre el Notario Cabrera, Publi-Fast, BitTrader y las criptomonedas es que no tienen ningún respaldo y cualquier acción legal se complica, primero, porque no hay ninguna persona jurídica a la cual hacer responsable dentro del territorio nacional.

Adicionalmente, en los planes para los nuevos “inversores” o “socios” nunca se incluye una explicación acerca de cómo las ganancias deben declararse en sus impuestos. Si bien para la mayoría de interesados el reducir las ganancias (mínimamente) por pagar impuestos puede resultar molesto, es una buena señal de que todo el flujo es trazable y no es ningún problema dejar rastros de la riqueza generada.

 

Se debe considerar que ya para las autoridades puede ser difícil identificar esquemas de estafa piramidal hasta que ya existen consecuencias lamentables, no se diga para una persona que no cuenta ni con la información ni con la experiencia financiera para hacerlo.

Y no es difícil buscar a las instituciones controladas por las instituciones de control: en el SRI, en la Superintendencia de Bancos, Superintendencia de Compañías, Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. También se puede consultar si alguna persona natural o jurídica tiene algún proceso judicial (ya sea como denunciante o como denunciado).

Si aún quedan dudas, se puede recurrir a la definición utilizada por la autoridad de comercio de los Estados Unidos (FTC) para dirimir en el caso de Koscot Interplanetary (1972): si se tiene que pagar a) por el derecho a vender el producto y, b) por el derecho a recibir recompensas por reclutar a nuevos participantes (aunque estas recompensas no estén relacionadas con la venta del producto a sus usuarios finales), se trata de un esquema piramidal.

Finalmente, una advertencia: ni la fama, ni el tiempo de disponibilidad de la gente involucrada son una garantía. La gran estafa de Bernie Madoff duró más de 40 años e involucró a varias personalidades públicas.


Si tienes sugerencias acerca de este artículo, no dudes en escribirnos en la sección de comentarios, estaremos gustosos de mejorar lo que sea posible para beneficio de todos. Si quieres ser colaborador de esta página, contáctanos, nos encantaría contar con perspectivas distintas para aportar.

Si gustas, compártenos tu experiencia.

Imagen: Carlo Ponzi, fuente: Wikipedia

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